"El mundo puede ser muy pequeño si lo limitas a lo que tú entiendes" - Yuuko Ichihara (En: xxxHOLiC)
Generación
tras generación la enseñanza se encontró basada en la transmisión de
información y aplicación de teorías a partir de problemas hipotéticos que
convertían la enseñanza aprendizaje en procesos de memorización y construcción
de conocimientos de manera descontextualizada situación que hasta hace pocos
años seguía siendo reproducida una y otra vez.
Pero,
más allá de realizar criticas fundamentadas en experiencia y recuerdos es
importante analizar y reconocer los elementos que pueden llevar al cambio, que
pueden romper con la tradición y abrir espacio a la construcción de
conocimientos y saberes en los cuales la triada Maestro, Alumno y Objeto de conocimiento sean capaces de actuar
conjuntamente y generar procesos que reflejen y se centren en los intereses y
necesidades reales del sujeto.
La pregunta a responder es ¿cómo romper con este ciclo?, un ciclo del cual muy posiblemente usted y yo hicimos parte durante nuestra etapa escolar. Creo que esta es una de las preguntas que los docentes en formación se hacen día a día, buscando generar nuevas posibilidades que no respondan de forma única al cumplimiento del currículo, sino también a una nueva concepción de enseñanza que no solo tome en cuenta el objeto de conocimiento o las necesidades de cumplimiento del maestro, sino también los intereses del alumno, quien en realidad es el centro de todo proceso de enseñanza-aprendizaje, más aún en la época actual en la cual las nuevas tecnologías (TIC) son el principal medio de acercamiento del sujeto al mundo y al conocimiento.
Para
responder a lo anterior es importante hablar de diversos elementos que apuntan
a la reconstrucción de las prácticas de enseñanza. Estos elementos son: el maestro y su papel en los procesos de
enseñanza, la importancia de la investigación como base de los procesos de
aprendizaje y las dinámicas de trabajo que deben caracterizar dichos procesos.
A continuación se abordaran estas pequeñas temáticas, las cuales abrirán campo
a la reflexión en torno a la construcción y re-construcción de las prácticas de
enseñanza.
En
primer lugar, el maestro debe ser un
sujeto dispuesto al cambio y con el interés de reestructurar sus prácticas,
debe ser un guía en los procesos de enseñanza, más no el reproductor de
información y conocimientos. Campanario y Moya en su artículo ¿cómo enseñar ciencias?: principales
tendencias y propuestas concluyen hablando del maestro y su papel en la
construcción de procesos de enseñanza-aprendizaje significativos como alguien
que“[…] (conozca), además de su
disciplina, los puntos de vista vigentes sobre la enseñanza de las […] para,
tras un análisis crítico,(logre) adaptar aquello que encuentre valioso,
corregir lo que sea deficitario y aportar, en un proceso de experimentación
continuado, nuevas ideas y puntos de vista […]” (1999. P.p. 189)
Por
otro lado, es importante hablar de la necesidad de generar procesos de corte investigativo, en los cuales se permita una
construcción y reconstrucción constante de metodologías, contenidos a trabajar
y conocimientos a construir. Esto debe funcionar por supuesto, tomando en
consideración no solo los resultados que se van obteniendo en el proceso y la
perspectiva del maestro, sino también el interés del alumnado, quienes en
realidad son el centro de todo proceso de enseñanza-aprendizaje. Además de las
nuevas opciones de construcción y reconstrucción de conocimientos que las
nuevas tecnologías le están brindando a la humanidad, simplemente debemos dar
un sentido a todo aquellos que encontramos en la red y utilizar las herramientas
que esta nos puede brindar para construir nuevas formas y herramientas/materiales
para conseguir una enseñanza contextualizada y acorde a las exigencias de la
sociedad globalizada.
En
cuanto a las dinámicas de trabajo es
vital que éstas le permitan al alumno tomar una postura activa y critica frente
a los procesos que se están desarrollando, ya que ellos no van a una clase simplemente
a sentarse, asentir y tomar nota de todo aquello que el maestro y los libros de
texto le están planteando, por el contrario, los alumnos deben tomar una
postura que les permita ser los principales artífices en la construcción de
conocimientos a partir del cuestionamiento y reflexión de lo que sucede en su
realidad particular. Los estudiantes siempre deben comprender que están en el
total derecho de opinar sobre la clase y participar en la construcción de la
misma, para que esta sea del agrado del colectivo y no solo del maestro.
Para
lograr lo anterior es necesaria una transformación y un reconocimiento de la
realidad en la cual nos encontramos inmersos y en las opciones de trabajo que
la nueva era nos ha brindado. Por qué no aprovechar las herramientas que nos
han brindado las nuevas tecnologías y generar dinámicas que respondan a esos
intereses de nuestros alumnos y a los propios, más aun cuando siguen estando
presentes las posibilidades de interactuar con los pares, debatir practicar,
cuestionar, analizar y construir conjuntamente los conocimientos.
Bibliografía:
CAMPANARIO,
Juan Miguel; MOYA, Aida. (1999) ¿Cómo
enseñar ciencias?: principales tendencias y propuestas. En: Enseñanza de
las ciencias, 17(2). P.p.: 179 – 192. Documento WEB disponible en: www.uah.es/jmc/an11.pdf




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