domingo, 7 de abril de 2013

(Actividad 4) Reflexión sobre la educación y el uso de las TIC: nuevos retos y nuevas oportunidades



"El mundo puede ser muy pequeño si lo limitas a lo que tú entiendes" - Yuuko Ichihara (En: xxxHOLiC) 


Generación tras generación la enseñanza se encontró basada en la transmisión de información y aplicación de teorías a partir de problemas hipotéticos que convertían la enseñanza aprendizaje en procesos de memorización y construcción de conocimientos de manera descontextualizada situación que hasta hace pocos años seguía siendo reproducida una y otra vez.

Pero, más allá de realizar criticas fundamentadas en experiencia y recuerdos es importante analizar y reconocer los elementos que pueden llevar al cambio, que pueden romper con la tradición y abrir espacio a la construcción de conocimientos y saberes en los cuales la triada Maestro, Alumno y Objeto de conocimiento sean capaces de actuar conjuntamente y generar procesos que reflejen y se centren en los intereses y necesidades reales del sujeto.



La pregunta a responder es ¿cómo romper con este ciclo?, un ciclo del cual muy posiblemente usted y yo hicimos parte durante nuestra etapa escolar. Creo que esta es una de las preguntas que los docentes en formación se hacen día a día, buscando generar nuevas posibilidades que no respondan de forma única al cumplimiento del currículo, sino también a una nueva concepción de enseñanza que no solo tome en cuenta el objeto de conocimiento o las necesidades de cumplimiento del maestro, sino también los intereses del alumno, quien en realidad es el centro de todo proceso de enseñanza-aprendizaje, más aún en la época actual en la cual las nuevas tecnologías (TIC) son el principal medio de acercamiento del sujeto al mundo y al conocimiento.

Para responder a lo anterior es importante hablar de diversos elementos que apuntan a la reconstrucción de las prácticas de enseñanza. Estos elementos son: el maestro y su papel en los procesos de enseñanza, la importancia de la investigación como base de los procesos de aprendizaje y las dinámicas de trabajo que deben caracterizar dichos procesos. A continuación se abordaran estas pequeñas temáticas, las cuales abrirán campo a la reflexión en torno a la construcción y re-construcción de las prácticas de enseñanza.

En primer lugar, el maestro debe ser un sujeto dispuesto al cambio y con el interés de reestructurar sus prácticas, debe ser un guía en los procesos de enseñanza, más no el reproductor de información y conocimientos. Campanario y Moya en su artículo ¿cómo enseñar ciencias?: principales tendencias y propuestas concluyen hablando del maestro y su papel en la construcción de procesos de enseñanza-aprendizaje significativos como alguien que“[…] (conozca), además de su disciplina, los puntos de vista vigentes sobre la enseñanza de las […] para, tras un análisis crítico,(logre) adaptar aquello que encuentre valioso, corregir lo que sea deficitario y aportar, en un proceso de experimentación continuado, nuevas ideas y puntos de vista […]” (1999. P.p. 189)


Por otro lado, es importante hablar de la necesidad de generar procesos de corte investigativo, en los cuales se permita una construcción y reconstrucción constante de metodologías, contenidos a trabajar y conocimientos a construir. Esto debe funcionar por supuesto, tomando en consideración no solo los resultados que se van obteniendo en el proceso y la perspectiva del maestro, sino también el interés del alumnado, quienes en realidad son el centro de todo proceso de enseñanza-aprendizaje. Además de las nuevas opciones de construcción y reconstrucción de conocimientos que las nuevas tecnologías le están brindando a la humanidad, simplemente debemos dar un sentido a todo aquellos que encontramos en la red y utilizar las herramientas que esta nos puede brindar para construir nuevas formas y herramientas/materiales para conseguir una enseñanza contextualizada y acorde a las exigencias de la sociedad globalizada.

En cuanto a las dinámicas de trabajo es vital que éstas le permitan al alumno tomar una postura activa y critica frente a los procesos que se están desarrollando, ya que ellos no van a una clase simplemente a sentarse, asentir y tomar nota de todo aquello que el maestro y los libros de texto le están planteando, por el contrario, los alumnos deben tomar una postura que les permita ser los principales artífices en la construcción de conocimientos a partir del cuestionamiento y reflexión de lo que sucede en su realidad particular. Los estudiantes siempre deben comprender que están en el total derecho de opinar sobre la clase y participar en la construcción de la misma, para que esta sea del agrado del colectivo y no solo del maestro.


Para lograr lo anterior es necesaria una transformación y un reconocimiento de la realidad en la cual nos encontramos inmersos y en las opciones de trabajo que la nueva era nos ha brindado. Por qué no aprovechar las herramientas que nos han brindado las nuevas tecnologías y generar dinámicas que respondan a esos intereses de nuestros alumnos y a los propios, más aun cuando siguen estando presentes las posibilidades de interactuar con los pares, debatir practicar, cuestionar, analizar y construir conjuntamente los conocimientos.





Bibliografía:


CAMPANARIO, Juan Miguel; MOYA, Aida. (1999) ¿Cómo enseñar ciencias?: principales tendencias y propuestas. En: Enseñanza de las ciencias, 17(2). P.p.: 179 – 192. Documento WEB disponible en: www.uah.es/jmc/an11.pdf